Recetas del Mundo: Zapechonaya Treska
Recetas del Mundo: Zapechonaya Treska

La Zapechonaya Treska, o bacalao al horno, es un plato reconfortante que refleja las ricas tradiciones culinarias de Rusia y Europa del Este. Durante siglos, el bacalao ha sido un ingrediente importante en las comunidades costeras y en la cocina asociada a los períodos de ayuno de la tradición ortodoxa, gracias a su versatilidad y sabor delicado. Esta sustanciosa receta combina pescado tierno con vegetales, crema y huevos, dando como resultado una comida nutritiva que ha sido disfrutada durante generaciones, especialmente en los meses más fríos, cuando los platos horneados ocupan un lugar especial en la mesa familiar. El nombre Zapechonaya Treska significa simplemente “bacalao horneado” en ruso, pero el plato ofrece mucho más de lo que su nombre sugiere. La combinación de pescado suave, una mezcla cremosa y vegetales crea una preparación llena de sabor que equilibra perfectamente la sencillez con una textura rica y satisfactoria.

Ingredientes

  • 500 g de bacalao
  • 8 papas o tomates, cortados en rodajas
  • 2 tazas de crema de leche
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 2 cucharadas de perejil picado
  • 3 huevos
  • 1 zanahoria
  • 1 cebolla
  • Sal al gusto
  • Vegetales mixtos al gusto

Preparación

  • Si utilizas bacalao salado, déjalo en remojo siguiendo las instrucciones del empaque. Una vez listo, córtalo en trozos y colócalo en una olla con agua, la zanahoria, la cebolla y una pizca de sal. Cocina a fuego lento durante unos 15 minutos, hasta que el pescado esté tierno.
  • Transfiere el bacalao a una fuente para horno o a una sartén apta para hornear. Agrega las rodajas de papa o tomate y espolvorea el perejil picado. Cocina durante unos 15 minutos más para que los sabores se integren.
  • En un recipiente, bate los huevos junto con la crema de leche. Añade sal al gusto y mezcla hasta obtener una preparación homogénea. Vierte la mezcla sobre el bacalao y los vegetales de manera uniforme.
  • Distribuye pequeños trozos de mantequilla por encima y hornea en un horno precalentado hasta que la superficie esté ligeramente dorada y la mezcla haya cuajado, aproximadamente 30 minutos.

Sirve caliente y disfruta de este clásico de la cocina casera rusa, donde ingredientes sencillos se transforman en un plato abundante, cremoso y lleno de sabor.